Clement Inbona

Informe Semanal del 19/01/2022

 

1) De bucle en bucle

Desde hace casi un año, la cuestión del aumento de los precios ha ido calando poco a poco en las interacciones de los principales actores económicos en EE. UU. Primero entró en las mullidas oficinas de la Fed, después en los consejos de administración de las empresas y ha terminado por sentarse a la mesa de los hogares estadounidenses, con todo merecimiento: el Consumer Price Index, uno de los escasos indicadores de referencia disponibles a día de hoy sobre el conjunto del año 2021, revela que el incremento de los precios al consumo en el año 2021 fue del 7,1 %, frente al 1,3 % del año anterior, lo que supone la mayor subida desde hace casi 30 años, pero también la mayor aceleración anual en casi 40 años. Se trata de una variación de tal magnitud que por fuerza provoca algunos daños o beneficios colaterales.

Para los asalariados estadounidenses, supone un jarro de agua fría. A pesar de un incremento del 4,7 % de su salario semanal que ya querrían para sí muchos europeos, las cuentas no salen, ya que su cesta de consumo media se ha encarecido un 7,1 %. En términos reales, eso equivale a un empobrecimiento relativo del -2,4 %. Para los estudiantes o los jubilados, esta constatación es, a priori, un poco más amarga si cabe.

Aunque al principio calificó este episodio de tensiones en los precios de «temporal», la Fed no ha tenido más remedio que abandonar este torpe calificativo y prepararse para luchar frontalmente contra este fenómeno, como le obliga su mandato. Así, el banco central se dispone a subir sus tipos cuatro veces este año, empezando ya el próximo mes de marzo. Al mismo tiempo, la entidad dejará de inflar su balance mediante compras de activos. Algunos de sus miembros contemplan ya cinco alzas de los tipos en 2022, prueba de que la situación les parece urgente.

En lo que respecta a las empresas, aunque la inflación ha impactado de lleno en sus costes (los precios a la producción se incrementaron un 9,7 % en 2021), no les ha impedido cosechar unos beneficios excepcionales. A la espera de conocer los resultados definitivos del cuarto trimestre, que se presentarán durante las próximas semanas, el consenso pronostica un incremento de los ingresos en las empresas del S&P 500 del 12,5 %, cifra, por lo tanto, superior al aumento de los precios de sus insumos, y los beneficios deberían dispararse —literalmente— merced a un crecimiento previsto del 48,7 %. Las empresas se perfilan, pues, como las grandes ganadoras de este fenómeno en estos momentos. Con tanta liquidez disponible, las empresas tienen capacidad para invertir o emprender adquisiciones estratégicas con vistas a preparar el futuro, o incluso para recompensar a sus accionistas repartiendo dividendos o recomprando sus propias acciones.

Hasta ahora, parece que ha tenido lugar un bucle precios-beneficios, pero la inflación podría terminar siendo más persistente, alimentada por la continuidad de las tensiones en el mercado inmobiliario o por una ola de COVID que paralice a esa fábrica del mundo que es China. Principalmente, podría autoalimentarse por la vía del incremento de los salarios, toda vez que se esperan negociaciones salariales más duras en un contexto de escasez de mano de obra. Dicho de otro modo, después del bucle precios-beneficios, la amenaza que podría materializarse es un bucle precios-salarios.

 

2) Firmeza

Durante su comparecencia ante el Senado estadounidense en el marco de su ratificación como Gobernador de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell dejó pocas novedades. El posicionamiento actual de la Fed puede resumirse en dos de sus declaraciones: «economy no longer needs highly accomodative policies» (la economía ya no necesita políticas ultraexpansivas) y «we will use tools to get inflation back» (utilizaremos herramientas para controlar la inflación). Así pues, el endurecimiento monetario ha llegado. También conviene tener en cuenta la siguiente declaración, que abre la puerta a una cuarta subida de los tipos en 2022, la primera de ellas ya en marzo: «If we have to raise rate more over time, we will […] if more agressive rate increases needed to cool inflation, Fed will do it» (Si conforme vaya pasando el tiempo tenemos que subir más los tipos, lo haremos […] Si se necesitan subidas de tipos más contundentes para enfriar la inflación, la Fed lo hará).

 

3) El Stock-Picking de la semana: STEICO, rumbo a un nuevo año de crecimiento

La actualidad. En el marco de un encuentro con sus inversores, el líder europeo en aislamientos ecológicos a base de fibras de madera confirmó sus perspectivas de crecimiento de dos dígitos para el año 2022, a pesar de las tensiones que sufren los precios de la madera y la energía.

Nuestro análisis. Los aislamientos a base de fibras de madera representan el 70 % de las ventas de STEICO, que posee una cuota de mercado del 45 % que coloca a este grupo alemán como el líder indiscutible en Europa. El aislamiento a base de fibras de madera es un nicho que compite con la lana de roca, la lana de vidrio o la espuma química, que acaparan todavía el 95 % del mercado. Contrariamente a la que se piensa, la madera no es más inflamable que los otros materiales, su eficacia aislante es superior y ofrece una mejor calidad del aire. Por último, esta tecnología tiene la ventaja de ser la única que puede afirmar que contribuye a reducir las emisiones de carbono, algo que la legislación comienza a poner en valor. Los propietarios de viviendas individuales impulsan desde hace varios años una demanda que comienza a acelerar gracias al fuerte aumento de la conciencia ecológica. Así, esta empresa líder alemana podrá seguir creciendo por encima del 15 % anual, según nuestros cálculos.

En conclusión. Este grupo muniqués, que atesora 35 años de experiencia y también está implantado en Francia, debería seguir aumentando su cuota de mercado gracias a la calidad de sus productos y su sólida presencia en las redes de distribución, lo que le permitirá registrar un nuevo año con crecimientos de dos dígitos. Aunque el encarecimiento de la madera podría erosionar su margen, este debería mantenerse en máximos históricos en 2022.