Informe Semanal del 22/07/2021

1) Al igual que en marzo, abril y mayo de 2021, la inflación estadounidense en el mes de junio de nuevo ha acelerado y superado las expectativas del consenso. Con una variación anual del 4,5%, la inflación subyacente, es decir, la inflación sin la alimentación y la energía, alcanza su nivel más alto desde 1991. Y, lo que es aún más llamativo, aumenta un 0,9% en variación mensual, es decir, el segundo mayor incremento desde principios de la década de 1980, justo por detrás del récord del pasado abril. Por último, con un aumento del 2,2% en junio, los precios de los bienes de consumo están experimentando una subida histórica. A pesar de estas cifras, durante su comparecencia ante el Congreso de EE.UU., el presidente de la Fed, Jerome Powell, se ha mostrado muy seguro sobre el carácter transitorio de este aumento de los precios; y de que los tipos a largo plazo se mantengan por debajo de sus máximos del primer trimestre. Entonces, ¿los mercados de tipos de interés y los banqueros centrales están dando muestras de lucidez ante una aceleración temporal de los precios? ¿O bien se está imponiendo una forma de negación, aunque abundan los datos que apuntan a un aumento de las presiones inflacionarias?

A corto plazo, es indiscutible que el detalle de las cifras da crédito a la tesis de un fenómeno transitorio. En efecto, después de haber representado más del 37% del aumento mensual de la inflación subyacente en abril y mayo, el segmento de precios de los vehículos usados representó, por sí solo, el 47,5% de la subida de junio. Sin embargo, las razones de este desbocamiento son bien conocidas -la escasez de semiconductores provoca una fuerte caída en la producción de vehículos nuevos- y, sin duda, se derivan de un desequilibrio entre la oferta y la demanda vinculado a la reapertura de las economías. Además, los indicadores avanzados -como el índice Manheim de precios de los vehículos usados-, apuntan al comienzo de una inflexión, lo que sugiere que está a punto de alcanzarse un pico. Podríamos hacer un análisis similar en otros segmentos que han contribuido especialmente al aumento de precios en junio, como los billetes del transporte aéreo.

En cambio, es probable que otros elementos tomen el relevo de estos fenómenos temporales y alimenten un régimen de inflación estructuralmente más elevado. En este sentido, la vivienda sigue siendo crucial. El fuerte aumento en el precio de las transacciones inmobiliarias confirmado por la FHFA (Federal Housing Finance Agency o Agencia Federal de Financiación de la Vivienda en EE.UU.) o por la agencia de préstamos hipotecarios Freddie Mac aún no se refleja en el componente de vivienda de los cálculos oficiales de la inflación. Se trata, sobre todo, de la moratoria sobre el aumento de los alquileres… que debe finalizar el 31 de julio. Por lo tanto, su efecto durante los próximos meses podría ser significativo, especialmente porque este segmento representa casi el 40% de la cesta de la inflación subyacente.

Un segundo punto de atención se refiere a los salarios. Las últimas cifras publicadas por la Fed de Atlanta, y escrutadas muy de cerca por Jerome Powell, muestran un notable aumento de los salarios más bajos. Además, el número récord de puestos de trabajo que se han creado y la gran confianza de los hogares en la abundancia de ofertas de empleo perfilan una situación en la que la palanca de negociación -sobre todo en el salario inicial-, se vuelve más favorable para los empleados, aunque esto podría reducirse con el inminente fin de las ayudas al desempleo. También debemos tener en cuenta los diversos anuncios de aumentos masivos de los salarios en algunas de las grandes empresas estadounidenses. El pasado jueves fue el gigante de la gestión de activos BlackRock el que anunció un aumento del 8% para todos sus empleados. 

El último punto a tener en cuenta se refiere a la presión -todavía intensa- sobre los precios en las etapas iniciales del ciclo de producción, como, por ejemplo, los precios de producción y del transporte marítimo, que podrían impulsar un aumento de los precios de consumo en más segmentos.

A la luz de estos factores, no parece razonable descartar la posibilidad de un bucle de precios y salarios que ancle de forma duradera la inflación estadounidense a un nivel más elevado. Esto no tendría nada de negativo en sí mismo, ya que reflejaría una mayor solidez de la economía de EE.UU., junto con un nivel de inflación que podría reducir la carga de la deuda más rápidamente. Sin embargo, esto provocaría necesariamente unas medidas monetarias más restrictivas que las previstas por los mercados, que en esta cuestión se muestran muy complacientes. Y, dados los niveles de valoración actuales, sería bastante probable que se produjera un frenazo en los activos de riesgo. Con todo, en la medida que el contexto económico global siga siendo muy favorable a la actividad empresarial, una corrección sería probablemente un soplo saludable que apenas pondría en tela de juicio las perspectivas a medio y largo plazo en los mercados de renta variable.

2) En la última cumbre del G20, la directora del BCE, Christine Lagarde, anunció que la reunión del Banco Central del jueves “sería una reunión importante”, presagiando el anuncio de la nueva ‘forward guidance’ [orientación futura] ya mencionada desde hace varias semanas. En otras palabras, el Consejo de Gobierno debería declarar que el objetivo de inflación del BCE ya no está “cerca, pero por debajo del 2%”, sino que a partir de ahora es simétrico en torno al 2%, dejando así la posibilidad de que la inflación supere -de forma temporal y moderada- el umbral del 2%. En el verano de 2020, fue la Reserva Federal de Estados Unidos la que, de manera similar, modificó su enfoque del objetivo de inflación.

3) La selección de valores de la semana: AKER CARBON CAPTURE, la innovación disruptiva al servicio del clima

– La actualidad. El líder tecnológico noruego en la captura de carbono publicó la semana pasada unos resultados semestrales que reflejan la aceleración de su desarrollo industrial y comercial. Al mismo tiempo, la compañía ha anunciado el lanzamiento de una solución disruptiva, el “Carbon Capture as a Service” [“La captura de carbono como servicio”].

– Nuestro análisis. En el segundo trimestre de 2021, AKER CARBON CAPTURE ha registrado un aumento de las ventas del +9%, hasta los 69 millones de coronas noruegas, así como un EBITDA negativo, con una caída de 47,2 millones. Los motivos son múltiples, sobre todo el aumento de las inversiones comerciales y la digitalización, así como el incremento de personal, en un +46%, es decir, 13 nuevos empleos. A esto se añaden los costes de transferencia del título a la Bolsa de Oslo, en junio de 2021, para crear más visibilidad y liquidez que en Euronext Growth, donde la compañía cotizaba desde agosto de 2020. La situación de tesorería mejora, con una reserva de 552 millones de coronas, lo que debería dejar hasta 3 años de margen de maniobra sin tener que recurrir a una ampliación de capital. Más allá de las cifras, AKER CARBON CAPTURE ha anunciado el lanzamiento de una solución de “Carbon Capture as a Service” (CCaaS), una oferta integrada en toda la cadena: captura, transporte y almacenamiento del carbono. En concreto, el cliente pagará por tonelada de CO2 capturado, la empresa se encargará de toda la cadena, empezando por la captura, gracias a su módulo de instalación rápida “Just Catch”. El líder noruego tendrá que firmar alianzas con empresas de transporte y de almacenamiento que no forman parte de su negocio principal. Esta oferta altera totalmente el mercado, porque la captura de carbono necesita inversiones importantes para los industriales que participan en licitaciones a largo plazo, parecidos a los del sector de gases industriales. Entonces, el objetivo de evitar 10 millones de toneladas de CO2 de aquí a 2025 gracias a sus soluciones -es decir, el equivalente a las emisiones anuales de los habitantes de la ciudad de Marsella-, se convierte, a nuestro juicio, en algo alcanzable.

– En conclusión. Todavía en fase de puesta en marcha, AKER CARBON CAPTURE cuenta con una tecnología que ha demostrado su eficacia desde hace 20 años, cuando formaba parte del gigante noruego AKER GROUP. Casi un año después de su cotización en bolsa, AKER CARBON CAPTURE presenta una solución disruptiva que podría marcar un hito al abrir este mercado a las fábricas pequeñas y medianas, que hasta ahora no podían acceder a estas soluciones, que sin embargo son esenciales para la lucha contra el calentamiento global.