Rolando Grandi

La inteligencia artificial, una convicción

Tribuna de Rolando Grandi, gestor de Echiquier Artificial Intelligence, en el diario Fundspeople.

La inteligencia artificial es la tecnología que dominará el siglo XXI. Invirtiendo con convicción y disciplina en esta revolución, esperamos captar su creación de valor y seguir generando rentabilidades sólidas y resilientes.

La inteligencia artificial (IA) ha inaugurado una nueva era. No se trata de una moda efímera, sino de la mayor revolución tecnológica, económica y social de la historia de la humanidad. Aunque su papel ha quedado demostrado por la crisis provocada por la pandemia del COVID-19, que ha acelerado la digitalización de las empresas, la inteligencia artificial es actualmente una tecnología madura en constante mejora y que afectará a todos los ámbitos de la economía, todos los sectores y todas las empresas, independientemente de su tamaño.

La estrategia dedicada a la inteligencia artificial de La Financière de l’Echiquier (LFDE), Echiquier Artificial Intelligence tiene como objetivo beneficiarse del crecimiento exponencial de la inteligencia artificial, seleccionando empresas de todo el mundo que desarrollan o adoptan esta tecnología universal. Descubrimiento de este fondo visionario, lanzado en junio de 2018.

La inteligencia artificial tiene todas las bases para prosperar: un número casi infinito de datos, los macrodatos (big data), la nube (cloud), la fábrica del siglo XXI, así como las redes neuronales artificiales, que dotan a los algoritmos de capacidades de aprendizaje automático. Con la nube, la inteligencia artificial ahora puede proporcionar soluciones a todos los sectores, gracias a los avances realizados en materia de infraestructuras y potencia de cálculo.

Con el lanzamiento de Échiquier Artificial Intelligence en 2018, LFDE se convirtió en la primera gestora francesa en ofrecer un fondo dedicado a esta temática, una estrategia pionera, global e internacional. Convencido del fuerte potencial de la inteligencia artificial y fiel al conocimiento experto de LFDE, el equipo de gestión se reúne con estas empresas en todo el mundo para estar a la vanguardia del mundo del mañana.

Un enfoque global y disciplinado…

A diferencia de otros fondos dedicados a la inteligencia artificial, Echiquier Artificial Intelligence no se limita únicamente a los valores tecnológicos, sino que invierte de manera integral en la inteligencia artificial, allí donde estén los segmentos de innovación. Su enfoque es muy específico. Es global y transversal, lo que permite invertir en todo el mundo, en todos los sectores y en empresas de todos los tamaños.

El fondo invierte en valores de crecimiento que desarrollan o adoptan la inteligencia artificial y utiliza algoritmos semánticos para constituir un universo de inversión de unas 150 empresasinternacionales con una capitalización bursátil superior a 1.000 millones de euros. A continuación, el equipo de gestión se enfoca en cuatro perfiles de empresas: las que desarrollan soluciones de inteligencia artificial, las que la adoptan, las que crean infraestructura física o digital y las que la facilitan dotándola de sentido (vista, tacto, oído) y cerebro. Esta clasificación propia de empresas permite identificar de forma precisa a los actores de esta revolución tecnológica.

El proceso de inversión cualitativo permite seleccionar las empresas más prometedoras en cuanto a crecimiento futuro, liderazgo estratégico e innovación tecnológica. Entre los valores que se ajustan a los cuatro perfiles de inteligencia artificial, se prefieren aquellos para los que el equipo de gestión cree que esta tecnología tendrá un mayor efecto amplificador. La disciplina de valoración sumamente rigurosa permite luego construir y gestionar las posiciones dentro de una cartera de convicción.

El fondo invierte actualmente en 30 empresas internacionales con un perfil de crecimiento elevado y un fuerte potencial de revalorización en bolsa. Con poca inversión en las GAFAM, se distingue por su diversidad sectorial y geográfica. Actualmente incluye valores estadounidenses como el especialista en análisis de datos Alteryx, chinos como Ping An Healthcare Technology o Pinduoduo (valores mencionados que se indican a título ilustrativo), especialista en comercio electrónico, así como de Latinoamérica o Europa, como la británica Blue Prism, uno de los verdaderos líderes mundiales en robots digitales. Su variedad sectorial transversal se traduce en su exposición a todo el ecosistema de la inteligencia artificial, desde el sector de la telemedicina a la industria, pasando por los seguros, la seguridad cibernética o la nube (cloud). Otro factor distintivo es que todos los valores del fondo se someten a un análisis de criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG), de acuerdo una metodología propia de LFDE.

… que da sus frutos

El carácter selectivo de esta estrategia global y la disciplina de valoración han dado sus frutos hasta ahora, con una rentabilidad del fondo en lo que va de año 2020 del 60,2%, frente al 3,3% de su índice de referencia, el MSCI World Net Total Return, y desde su creación en 2018 del 89,8%, frente al 22,1% del índice (datos correspondientes a la participación B a 13/11/2020).

Las empresas se encuentran al inicio de un largo camino de creación de valor que, como ha demostrado la pandemia, ofrece a la vez crecimiento, resiliencia y rentabilidad estructural. La aceleración de la digitalización de las empresas provocada por la crisis actual no es flor de un día, sino una etapa decisiva marcada por la adopción de nuevos hábitos y usos, y un verdadero cambio de paradigma.

Nos encontramos en los albores de la que consideramos la mayor revolución tecnológica y económica de nuestra historia. De aquí al final de la década, según las previsiones de PwC, la inteligencia artificial debería aportar más de 15.000 millones de dólares a la economía mundial. La inteligencia artificial es la tecnología que dominará el siglo XXI. E invirtiendo con convicción y disciplina en esta revolución, esperamos captar su creación de valor y seguir generando rentabilidades sólidas y resilientes. ¡Segmentos de crecimiento formidables!