Didier Le Menestrel

"¡Cash y sólo cash!"

Leyendo los balances de 2009 de las mayores empresas europeas, resulta fácil parafrasear a Mac Mahon y su famosa frase “¡Agua y sólo agua! “ que pronunció ante las grandes inundaciones del Garona en 1875.

No hace más de un año la sola presencia de deudas en el balance de una empresa la transformaba en el “mal patito feo”, en “buque en zozobra” destinado a hundirse. Tras haber adulado durante 10 años el efecto de palanca bajo todas sus formas (Private Equity, Hedge Funds, productos estructurados…) el mercado dejaba repentinamente de lado a sus antiguos amores y vendía de manera agresiva todas las empresas endeudadas.

Hoy, la situación ha vuelto a cambiar. Estas empresas brutalmente dejadas de lado han sabido reaccionar inteligentemente y se hacen añorar. Según Crédit Agricole Cheuvreux, un cuarto de las 200 mayores empresas europeas se encuentra en situación de tesorería neta positiva. Gracias a la reducción de las inversiones y a un mayor control de las necesidades de capital circulante paralelos al agotamiento de su crédito, estas empresas abandonadas por sus banqueros han conseguido mantener un nivel de cash bastante notable, en vista de la reducción de las facturaciones.

Un buen tiro por la culata: esta actuación en lo referente al flujo de tesorería también ha venido acompañado de una gestión más fina de las fuentes de financiación, y de una multiplicación de los pretendientes a la financiación. La emisiones obligacionistas privadas record de 2009 (255Md€ contra una media de 123 Md€ en los 5 años anteriores) dan testimonio de un reequilibrio de los modos de financiación de las grandes empresas: menos deudas bancarias restrictivas y versátiles, más deuda obligacionista, algo más cara pero más flexible y comprensiva.

Paradoja de este periodo, mientras que la crisis que acabamos de conocer ha arrastrado a los Estados soberanos de todo el mundo a realizar gastos y empréstitos que aterrorizan a partir de ahora a los prestamistas, la mayoría de las grandes empresas europeas aborda el 2010 con un balance saneado y una palanca financiera razonable y apreciable.

Entonces la pregunta que nos hacemos es ¿qué van a hacer estas empresas en plena forma con al cash del que disponen?… “¡Fusiones y Adquisiciones!” responden a coro los banqueros de negocios, siempre listos para seducir y cuyo volumen de operaciones (1 793 Md$) va en caída libre desde 2007 (4 050 Md$). Ahora sueñan con volver a presenciar los volúmenes de operaciones que marcaron el inicio de la década… qué buenos eran los tiempos de los años 2000 y de las operaciones emblemáticas, de las que las más famosas fueron el “holdup up” a 164 Md$ de AOL sobre TIME WARNER o la OPA hostil a 170 Md$ de VODAFONE sobre Mannesmann.

¿Soñadores ingenuos o banqueros despiertos? La situación de tipos bajos y la disponibilidad de grandes cantidades de liquideces bloqueadas en los fondos monetarios que ya no rentan nada hacen posible una financiación que parecía problemática hace sólo un año. De la mano de unas valoraciones que permanecen razonables en un entorno económico que se va estabilizando, el retorno de las Fusiones y Adquisiciones es ampliamente posible y probable.

Así podemos comprender fácilmente que se reavive la pasión y la atención por estas empresas tan bellas desde ahora… Sin duda, la época no se presta a las “megaoperaciones”, pero la caza a la cuota de mercado y a la facturación ya ha empezado, sobre todo en Estados Unidos desde el otoño: CADBURYS, MARVEL, NBC UNIVERSAL, MEAD JOHNSON son objetivos que los depredadores (¡NESTLE dispone ella sola de 25 Md$ de cash !) pueden absorber.
Regocijémonos en este principio de año de la recuperación de la estima por las empresas avales de un mercado bursátil dinámico… Y, ya que hemos comenzado este texto con una frase prestada por Mac Mahon, concluyamos con una cita que también se le atribuye: en 2010, en los mercados de acciones, “¡Aquí estoy y aquí me quedo!”.