Clement Inbona

Informe Semanal del 26/09/2022

No hay clemencia para el crecimiento

Ese es el mensaje inequívoco enviado por el conjunto de los grandes bancos centrales occidentales en fechas recientes. Todo está preparado, pues, para sacrificar el crecimiento en el altar de la inflación.

Desde comienzos de mes, se ha desarrollado una secuencia inédita. El 6 de septiembre, el banco central australiano subió sus tipos un 0,5 %. Al día siguiente, fue el Banco de Canadá el que tomó el relevo con un alza del 1,25 %. El día 9 fue el turno del Banco Central Europeo, que anunció una subida del 0,75 % que la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) imitó el día 21. La secuencia terminó el 22, con la subida del 0,5 % del tipo de referencia del Banco de Inglaterra. Todos los institutos emisores han esgrimido el mismo objetivo: luchar con determinación contra la ola de inflación que sufren, sin tener en consideración el impacto negativo sobre el crecimiento económico. Además, han anunciado de forma unánime que esto no es más que una etapa dentro del viaje de endurecimiento monetario.

Con esta postura, los bancos centrales tratan de enfriar la demanda, ya sea de consumo, de inversión pública o de inversión privada. Sin embargo, este remedio tiene efectos secundarios. En primer lugar, encarece automáticamente el coste de la deuda de unos estados con finanzas a menudo frágiles. Después, el endurecimiento incide directamente en el mercado inmobiliario por la vía del crédito. Por otro lado, invita a las empresas a reevaluar sus planes de inversión incorporando un coste del capital más elevado. Por último, esta decisión sume a los inversores en una actitud general de rechazo generalizado al riesgo que hace que los mercados financieros se tambaleen. ¿Para qué comprar acciones hoy si los resultados de las empresas podrían quedar lastrados por el crecimiento del PIB? ¿Para qué prestar dinero a los estados hoy si las cifras de deuda pública siguen aumentando y los tipos que se ofrezcan mañana resultan ser más atractivos? ¿Para qué comprar bonos corporativos hoy si la solvencia va a degradarse por la ralentización del crecimiento? Ante todas estas preguntas, los inversores mantienen una extrema cautela por el momento. Aunque el tratamiento administrado por los bancos centrales sea doloroso, parece un mal necesario para tratar de evitar que se cree un bucle inflacionista autoalimentado.

Con todo, la hipótesis de un aterrizaje suave (una ralentización del crecimiento sin pasar por un periodo de contracción) no parece estar totalmente descartada, y así lo indicó Jerome Powell durante su última comparecencia de prensa. No obstante, esta maniobra se asemeja más a posar el avión de noche y en plena tormenta que a tomar tierra de día y con tiempo despejado.

La volatilidad de los mercados financieros tiene toda las papeletas para durar varios meses todavía, el tiempo que tarden los inversores en hacerse una idea del punto en el que se detendrán los bancos centrales y, sobre todo, de la magnitud de la ralentización económica.

 

Clément Inbona, gestor de fondos de La Financière de l’Echiquier (LFDE). Terminado de redactar el 23 de septiembre de 2022

 


 

En pocas palabras

Achtung¹. En Alemania, el índice de los precios a la producción se situó en agosto muy por encima de las previsiones. Los precios se dispararon un 7,9 % durante el mes, frente al 2,4 % previsto, lo que dejó la variación anual ¡en el 45,8 %! No obstante, es importante señalar que esta impresionante cifra se debe esencialmente al factor energético. Así, los precios excluida la energía no subieron más que un 0,4 % en este periodo y registraron una variación interanual del 13,8 %, su nivel más bajo desde febrero. Lo anterior ilustra el carácter dicotómico de la inflación en la zona euro y, en especial, en Alemania: mientras que la inflación vinculada a las congestiones de las cadenas de suministro tiende a moderarse, conteniendo así la inflación subyacente, los precios de la energía siguen subiendo y delimitan los contornos de una inflación procedente de una crisis de oferta.

Italia: ¿Seísmo político? Las elecciones legislativas italianas parecen haber pasado desapercibidas para los inversores, pero cada vez resulta más probable una victoria del partido de extrema derecha Hermanos de Italia. Una alianza con La Liga (extrema derecha) y Forza Italia (conservadores) es una posibilidad que gana enteros. En definitiva, un dolor de cabeza para Bruselas y más tensiones sobre los tipos de interés de los bonos italianos, ya presionados por un endeudamiento público récord.

 

¹¡Cuidado!
Esta información no constituye un asesoramiento de inversión, una propuesta de inversión o cualquier otro tipo de invitación a invertir en los mercados financieros. La información suministrada procede de fuentes que consideramos de calidad. La información que se comunica es el resultado de análisis internos realizados por el equipo de gestión en un contexto de mercado concreto, no es vinculante para LFDE y podría cambiar a lo largo del tiempo. La presencia en la cartera del valor citado y su rentabilidad no están garantizadas a lo largo del tiempo. Los resultados históricos de las empresas o la evolución anterior de la cotización de las acciones no garantizan resultados o rendimientos futuros.